No más muertes por migrar

NO MÁS MUERTES POR MIGRAR-QUEREMOS ACOGER

El pasado 2 de diciembre no todo fueron malas noticias, el pesquero español “Nuestra Madre Loreto” pudo llevar a tierra a los 12 migrantes que rescató del mar y de la persecución de los guardacostas libios.

Han sido 10 días de incertidumbre en los que Malta, Italia, y España evitaron cumplir las convenciones internacionales de acogida de refugiados y la ley del mar: las políticas criminales de cierre de fronteras que provocan muertes evitables siguen llenando el mar de víctimas.

Una de esas políticas es la de eliminar a los testigos, la de disuadir a la sociedad civil organizada de que actúe, salve vidas y cuente lo que pasa.

Un buen ejemplo de lo anterior en este mes de diciembre ha sido el del buque Aquarius. Este barco de Médicos Sin Fronteras y SOS Mediterranéo, bien conocido por su actividad de salvamento de refugiados en el Mediterráneo Central, ha sido perseguido por el gobierno italiano dentro de su política de echar a las ONGs del Mediterráneo y de entregar a las personas migrantes a los grupos armados libios entrenados por la Unión Europea (UE).

El Aquarius ha sido privado de su bandera y, ante la imposibilidad de seguir navegando, las ONGs han tenido que renunciar a su uso. Más gente va a morir ahogada sin esperanza y sin testigos y nuestros gobiernos son los responsables, y lo son deliberadamente porque no articulan un sistema de salvamento y pasaje seguro e impiden que la sociedad civil organizada y solidaria lo haga. ¿Cómo nombrar a eso? ¿Crimen? ¿Asesinato masivo?

A la vez, en nuestra frontera sur cientos de personas migrantes han muerto ahogadas tratando de llegar a nuestras costas en pateras.

Ya son 678 cadáveres encontrados en lo que llevamos de año, cuando en todo el año 2017 se encontraron 224, cuando la Organización Internacional de Migraciones (OIM) calcula que por cada cadáver hallado hay tres más perdidos.

Este crecimiento terrible tiene que ver sin duda con el cierre de las rutas de Grecia y del Mediterráneo Central, pero mucho más con políticas conscientes en la UE que necesita mano de obra barata  y le conviene un enfrentamiento entre los de abajo que oculte que los problemas vienen de arriba.

Sin duda, detrás de muchos de los itinerarios de las personas migrantes está el expolio de sus tierras y los conflictos armados, alimentados con armas desde puertos como el nuestro, desde el que parten las armas que masacran, por ejemplo, a la población civil en Yemen.

La entrada de Vox en el Parlamento andaluz es una mala noticia porque criminalizan a las personas migrantes, y promueven la xenofobia y el racismo. Pero esa mala noticia es el producto de políticas que buscan el odio y el enfrentamiento entre los de abajo para mantener la exclusión y la desigualdad social. Deben ser rechazadas y nos corresponde a la ciudanía organizada y solidaria resistirlas y revertirlas.

Porque no queremos acostumbrarnos al crimen disfrazado de accidente, porque no aceptamos como norma de convivencia el racismo y la exclusión, porque nada de eso debe hacerse en nuestro nombre, no dejaremos de gritar:

NINGÚN SER HUMANO ES ILEGAL-PASAJE SEGURO YA