Somos un grupo de trabajo ciudadano formado por personas anónimas que se niegan a aceptar el nefasto papel que están jugando la Unión Europea y sus Estados con las personas refugiadas.  Defendemos sus derechos que también son los nuestros. Seguro que tú también puedes aportar algo: ayudar con la difusión en redes sociales, apoyo en las performances, pegar carteles, repartir tarjetas como esta, convencer a tu vecindario, colegio, instituto, club deportivo, colectivo cultural, etc. de que haga alguna acción por los refugiados…

Todo suma. Si te duele formar parte del problema, anímate a formar parte de la solución. 

Rechazamos el Pacto UE-Turquía, reconocido a nivel internacional como “Pacto de la Vergüenza”, que viola la legalidad internacional que protege el Derecho a asilo y refugio.

Aceptamos y buscamos el compromiso con los Derechos Humanos y la legalidad internacional de todos los representantes institucionales, da igual su color político

No deseamos que se nos identifique con ningún partido político ni con ninguna institución ni deseamos, por supuesto, que nuestra lucha sea instrumentalizada en ningún sentido. Exigimos a los partidos respeto a esta cuestión.

Formamos parte de un movimientotransversal. En la exigencia de vías seguras y una acogida digna a las personas solicitantes de refugio y asilo coincidimos personas de diferentes ideologías y credos que trabajamos para ello dejando a un lado nuestras diferencias en otros campos.

Nuestro objetivo es defender los derechos de personas solicitantes de asilo y refugio, por eso exigimos:

  • Que se abran vías de acceso legal y seguro para los refugiados, vías que les permitan ejercer su derecho al asilo y refugio de manera digna y sin tener que arriesgar sus vidas en el camino.
  • Que se ponga en marcha una operación permanente de ayuda y salvamento con el objetivo de impedir la pérdida de más vidas de las personas que intentan llegar por mar.
  • Que se establezca un sistema amplio de visados humanitarios y de reasentamiento para los solicitantes de asilo. Que se agilice la reagrupación de las familias.
  • Que se dispongan mecanismos de financiación extraordinarios para establecer los medios, materiales y humanos, para el acogimiento de los refugiados.
  • Que se garantice la protección de las organizaciones y personas que apoyan a la población refugiada.
  • Que se haga un esfuerzo político real, dejando de lado los intereses económicos, para acabar con las guerras.
  • Que se aceleren los trámites de acogida y se capacite a los abogados, jueces y funcionarios en materia de protección internacional.
  • Que se combatan activamente los discursos xenófobos. Que se promueva, a través de la educación, la convivencia intercultural.
  • Que se acaben las distinciones por razones de nacionalidad, religión o procedencia entre los beneficiarios de protección internacional.